jueves, 7 de enero de 2016

Jairo López Jáñez y Burgos, un binomio perfecto

Un amigo al que echo profundamente de menos me dijo una vez: hablar de Jairo López Jáñez es hablar de Burgos, y viceversa. 

No le falta razón. Aunque ya han pasado seis largos años desde que me afinqué en Badajoz, no he dejado de aprovechar una sola oportunidad de volver a mi tierra natal siempre que he tenido la ocasión. Y aunque es muy difícil que mi destino laboral pueda cambiar, nunca dejaré de sentirme burgalés por más que pasen los años y por más que el acento extremeño haga presa de mi, o al menos eso es lo que dice mi familia.

Catedral de Burgos.
Me da igual si es junto a la catedral, paseando por la Plaza Mayor o cruzando el Arco de Santa María, la cuestión es que simplemente estando aquí, paseando los rincones de esta vieja y hermosa ciudad, me siento renovado, siento que soy yo mismo, que estoy en casa y que unos fuertes lazos de felicidad me atan a esta tierra.


En fin, qué más os puedo decir,pues que si aún no habéis tenido la suerte de acercaros a esta hermosísima ciudad estáis tardando y mucho en hacerlo. Repetiréis, os lo prometo.

Jairo López Jáñez.